Idioteces al viajar.

Aaah, volar. Toda una experiencia... cagada.

1. Están en los asientos, revistas con Comerciales de Mercedes Benz, Land Rover, paquetes de viajes a Europa en hoteles 5 estrellas... en la sección de clase económica. Ja-ja.

2. Al despegar me informan que después de un rato podré usar teléfonos celulares, reproductores de música, computadoras e impresoras alámbricas. Algún día me gustaría ver a alguien usando una impresora en un avión.

3. Las opciones de tomar son sodas, agua, jugo de naranja, de manzana y jugo de tomate. En ninguna parte que no sea un avión me han dado la opción de pedir jugo de tomate. Tomate solito. Sin almeja. Sólo que a diferencia de las impresoras alámbricas, bastante gente lo pide. Alomejor es cosa de chilangos, o será que a ciertos miles de metros de altura se antoja beber tomate, o causa éste un efecto alucinante.

4. Todavía se empeñan en etiquetar la fila de asientos número 13 como fila 14, y seguir etiquetando de forma equivocada el resto de las filas. Para qué? Si etiquetaran la fila 13 correctamente como debe de ser, qué pasaría? Les auguraría algo malo a los que se sienten en esa fila? Qué diablos le podría a pasar a la persona que se siente en la fila 13, que NO le pase también al resto de la gente en el mismo avión? Lo único malo que se me ocurre que le pase a alguien es que un plebe lo vomite, o que la persona al lado tenga gases, o que no le pare el pico o le apeste la boca. Fuera de eso, cuál sería la tragedia?

5. Llegando al hotel. Siempre es un pedo averiguar cómo funciona la llave de la regadera, cómo prender o apagar las luces del cuarto, sacar champú de la ridícula botellita, tallarse con el jabón de monedita; hasta lograr prender la tele es un pedo. Todo eso me pasa por naco.

6. AAah, los taxistas. Qué haríamos sin su compañía. Cómo sabríamos quién es el partido fuerte de la región, cómo está el clima, el tráfico, hacia dónde ha crecido la ciudad, la lista de los últimos gobernadores, y demás. A cambio de toda esa valiosa información, los taxistas siempre quieren saber tres cosas: 1) Como está la violencia en mi estado 2) qué partido va a ganar las elecciones 3) por quién voy a votar. Ahora descubrí una respuesta a la primera pregunta que ahorra las dos siguientes: "La verdad yo no sé. No me fijo en esas cosas." Fin de la conversación. Como dice la canción, "el silencio es dorado".

7. Todos los chilangos se refieren a mi Estado como "Baja Norte", o me preguntan cómo está Tijuana. 1) La palabra "NORTE" no es parte del nombre de mi Estado. Estúpidos. 2) No todos los que somos de BAJA CALIFORNIA, somos de Tijuana. No, no son lo mismo. Tijuana es sólo una pinche ciudad, y no es la única. Qué sentirían los chilangos si fueran a otro país y les dijeran "bienvenidos hondureños!" Aaah no verdad? Babosos.

La próxima vez que me suba un avión voy a llevar mi impresora.

Dapp

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